El cantar de los Nibelungos by Anónimo

By Anónimo

Show description

Read or Download El cantar de los Nibelungos PDF

Best literatura y ficcion books

Historia de una escalera

Antonio Buero Vallejo (1916-2000) está considerado como el mejor dramaturgo español contemporáneo. En 1933 ingresó en l. a. Escuela de Bellas Artes de Madrid, pero su vocación pictórica fue cortada por los angeles guerra civil de 1936-1939. Dedicado a los angeles soledad, al pensamiento y a l. a. lectura durante muchos años, afloró su vena dramática para bien de las letras españolas.

Punto Critico

Ebook through Crichton, Michael

Espana En Los Diarios De Mi Vejez

Seix Barral. Barcelona. 2004. 23 cm. 237 p. Encuadernación en tapa blanda de editorial ilustrada. Colección 'Biblioteca breve'. Sabato, Ernesto 1911-2011. Ernesto Sábato. Biblioteca breve (Editorial Seix Barral) . . Este libro es de segunda mano y tiene o puede tener marcas y señales de su anterior propietario.

Extra resources for El cantar de los Nibelungos

Sample text

La derrota de los invasores persas, en 479 a. c , puso a Simónides en trance de escribir epitafios para los héroes, y aumentó considerablemente su fama. Desde muy temprano aparecieron en Grecia las inscripciones métricas de las tumbas, donde se hacían constar el nombre del difunto y de su familia, y acaso la mención de su oficio y sus principales obras. Suelen ser conmovedoras y graciosas, difícilmente poéticas. Simónides se apoderó de esta forma e hizo con ella maravillas. Los griegos posteriores se empeñaron inútilmente en emularlo.

Estos encomios suelen ser aburridos. Nada nos interesan ya las listas de los vencedores. Pero los consejos siempre tienen miga. A veces, cuando habla Píndaro al rey de Siracusa sobre la realeza o al rey de Cirene sobre la clemencia, lo hace con tal sencillez, que no hay palabra per- 58 LA ANTIGUA LITERATURA GRIEGA dida7 y el final posee la sublimidad y belleza extática de una sinfonía de Mozart Pero, en resumidas cuentas, quien nos interesa no es el que recibe el homenaje, sino el poeta Píndaro, cuya personalidad poética nunca decae a lo largo de su obra.

En palabras directas, llanas, recuerda el olvido de los no cumplidos favores, un tiempo disfrutados con mutuo encanto. Pero no siempre se retuerce al azote de las pasiones. También es capaz de los deleites más serenos; también se complace en el canturrear del agua entre los manzanos, la hinchada luna llena que resplandece, la estrella de la tarde que invita al regreso de los ganados, y devuelve al seno maternal al cabritillo y al niño. Se burla donosamente de una mujer necia que parece revolotear a ciegas entre los espectros insustanciales, incapaz de cortar la rosa en el jardín de las Piérides.

Download PDF sample

Rated 4.75 of 5 – based on 14 votes