Damas Chinas by Mario Bellatin

By Mario Bellatin

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Historia de una escalera

Antonio Buero Vallejo (1916-2000) está considerado como el mejor dramaturgo español contemporáneo. En 1933 ingresó en los angeles Escuela de Bellas Artes de Madrid, pero su vocación pictórica fue cortada por los angeles guerra civil de 1936-1939. Dedicado a los angeles soledad, al pensamiento y a los angeles lectura durante muchos años, afloró su vena dramática para bien de las letras españolas.

Punto Critico

Publication by way of Crichton, Michael

Espana En Los Diarios De Mi Vejez

Seix Barral. Barcelona. 2004. 23 cm. 237 p. Encuadernación en tapa blanda de editorial ilustrada. Colección 'Biblioteca breve'. Sabato, Ernesto 1911-2011. Ernesto Sábato. Biblioteca breve (Editorial Seix Barral) . . Este libro es de segunda mano y tiene o puede tener marcas y señales de su anterior propietario.

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Creo que al momento de casarnos no calculé como es debido el asunto de las edades. Mi esposa es dos años mayor, hecho que carece de importancia cuando se es joven. Sólo cuando comenzó la maternidad y la crianza de los hijos, se fueron haciendo visibles los años que nos separan. En algunas reuniones les cuento a otros hombres mis aventuras en la calle. Al principio me hacían caso, algunos incluso me preguntaban por los detalles. Sin embargo, de un tiempo a esta parte noto que evitan el tema. De muchos, conozco una que otra lejana experiencia.

En esos años, dedicábamos buena parte de nuestro tiempo a planificar cócteles y fiestas. Cuando mi esposa salió embarazada decayó en algo nuestro ritmo, pero inmediatamente después de dar a luz se hizo cargo de nuestra hija una niñera calificada. He tenido dos hijos, uno de los cuales está muerto. La mayor se casó con un joven industrial, que parece estar satisfecho con el matrimonio. Tienen a su vez dos hijos, que me han convertido en abuelo. Pero, pese a las apariencias, noto que mi hija no está contenta con su situación.

Quise aceptar al instante, pero no podía permitir que nos viera el encargado de la cochera. Le contesté que me esperara en la esquina siguiente. Mientras encendía el auto, dudé sobre lo que debía hacer a continuación. En ese momento recordé a un niño de pocos años. Había estado con ese niño la semana anterior, cuando acudió al consultorio acompañando a su madre. La madre del niño debía visitarme en forma periódica. Siempre lo hacía llevando a su hijo consigo. El tratamiento que debía seguir la paciente era aplicado por mi enfermera.

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